Por doce años consecutivos los espacios de la parroquia San Buenaventura de El Roble en San Félix se convirtieron en un lugar donde, por una semana, de 8:00 de la mañana a 12:00 del mediodía la orden fue: ¡a divertirse!Y es que la edición 2009 del Plan Vacacional Comunitario Chamoaventura que se efectuó en esta parroquia eclesiástica atendió al menos 150 niños de sectores como: Manoa, UD-102, UD-103, UD-104, Las Parcelas, El Roble por fuera, La Laja, La Lucha y Moreno de Mendoza.
Desarrollado entre el 27 y 31 de julio, este plan mantiene como objetivo llevar una experiencia divertida, dinámica y didáctica a los pequeños de menores recursos de las comunidades aledañas a la iglesia; esto, de acuerdo a lo explicado por el coordinador de la jornada vacacional de este año, Greymar Tucupido, quien resaltó que “aquí los chamitos gozaron un mundo”.
Cuarenta y dos recreadores, pertenecientes a los diferentes grupos juveniles y pastorales que hacen vida en San Buenaventura colaboraron en esta cruzada sin fines de lucro, que tan sólo solicitó a cada pequeño inscrito la colaboración de Bs.F. 10, cuando en el plano económico guayanés actual el derecho a participar de un infante en un plan vacacional de una semana sobrepasa los Bs.F. 250. “Para nosotros es importante el trabajo con la comunidad”, subrayó Tucupido.
Semana emocionante
El pasado lunes 27 inició todo con la bienvenida a los participantes y su separación por grupos. “Recibimos niños desde los 5 y hasta los 12 años de edad. Los separamos de acuerdo a sus edades por grupos y ellos tuvieron que colocarse un nombre y seleccionar un grito de guerra. Quedaron divididos en cuatro equipos y se colocaron nombres como: Tumeremo, Callao, Guasipati y Guayana”, explicó el recreador.
Se conoció que durante los días de la semana pudieron realizar juegos recreativos, así como trabajos manuales con pintura y periódico, además de disfrutar de la divertidísima y acostumbrada gymkana en la que los chiquillos deben realizar varias pruebas y hasta llenarse de barro para que su equipo resulte vencedor.
“El viernes fuimos de paseo al Parque Cachamay y utilizamos una unidad de TuCaroní que se nos prestó. La pasamos genial”, contó Tucupido.
Marbelis Santoyo, reside en la UD-145 y es representante de una de las recreadoras de Chamoaventura. Santoyo considera interesante y “espectacular” el trabajo que se realiza en la parroquia, toda vez que la ciudad carece de alternativas gratuitas para que los niños y niñas asistan en el tiempo de ocio que se genera al iniciar el período vacacional.
Una opinión similar compartió Marlene G., residente de la urbanización Simón Bolívar (UD-102), madre de una participante en el plan, quien destacó lo relevante que sería que instituciones privadas y gubernamentales le tendieran la mano a esta iniciativa y así el próximo año se puedan atender una cifra superior de niños.
Otra de las representantes que estuvo muy cerca en el trabajo de los recreadores y vio su entusiasmo y aplicación fue Gloria López, residente de Manoa. “Estos muchachos están haciendo un trabajo maravilloso. Desde tempranito se venían para la iglesia. La verdad es que esta parroquia hace un trabajo excelente y la orientación del padre Matías y su equipo es indiscutible”.
Aprendizajes
Dannimar Páez, Khaterine Gruz, Bryan Salabarría, Jefferson Castillo, Alfonzo Lunar y Fiorella Moreno son algunos de los recreadores que participaron este año en Chamoaventura. Comentan que esta como cada nueva edición del plan vacacional es única y que siempre les llena de aprendizajes y además, “nos ayuda a desarrollar la paciencia y a aplicarnos más en el trabajo con los niños”.
La edición 2009 de Chamoaventura concluyó con una fiesta que se realizó en horas de la mañana de este sábado y en la que los contentos muchachos pudieron degustar golosinas, bailar hasta cansarse, picar varias piñatas y hasta participar en algunas rifas. La emoción de haber hecho nuevos amigos y de “desestresarse” un poco de las tensiones cotidianas permitió que las sonrisas se dibujaran con facilidad en la cara de los participantes.
- Con antelación los muchachos de la Parroquia San Buenaventura de El Roble organizan la agenda de actividades que realizarán durante la semana que dura el plan.
- Incluyen en su propuesta el sano esparcimiento y el apoyo a la creatividad infantil a través de las artes manuales.
- Los grupos son distribuidos a lo largo de todo el terreno de la parroquia. En la mañana les daban un pequeño desayuno y luego ¡a divertirse!
- Esperan cada año poder atender a más niños por lo que una ayuda fuerte por parte de las empresas o entes gubernamentales no caería mal a esta iniciativa “autogestionaria” y sin fines de lucro.


